:-: Dong Bang Shin Ki ^^mis grandes amores^^ :-:

:-: Dong Bang Shin Ki  ^^mis grandes amores^^ :-:
¡¡Bienvenidos a Dead End!!

Espero que disfrutéis de los fanfics y one-shots que voy a ir subiendo aquí... que nadie me pegue por lo que pueda llegar a hacer, tengo una mente enferma y hago cualquier cosa ^^

Por favor, no cojáis los fics que se publiquen aquí. Si queréis subir alguno a un foro, blog, lo que sea... ¡¡dar los créditos pertinentes!!

¡¡Fanfics YAOI y YURI!! Poco Hetero vais a encontrar por aquí... si no os gustan estas temáticas no hace falta que empecéis a leer...

Muchas gracias y disfrutar ^^

domingo 7 de febrero de 2010

[Drabble] No quiero nada


-¡¡NO ME MIRES!! ¡¡NO ME TOQUES!! ¡¡NO ME HABLES!! –chillas mientras le pegas patadas a todo lo que encuentras a tu paso-.

Te cojo con fuerza por los hombros para que te estés quieto pues estas destrozando todo el salón y al final te harás daño. Miro unos segundos a Jae para que se vaya. Al parecer verlo ahora te pone todavía más nervioso.

-Haz el favor de dejar de chillar y escucharme –digo sin soltarte en ningún momento-.

-¡¡DEJAME!! –chillas otra vez, pegándome puñetazos en el pecho-.

Te suelto pues me estás haciendo daño. Me quedo parada enfrente tuyo sin decir nada ahora. Alargo un poco el brazo para secarte las lágrimas pero me das un golpe para apartarme. Me estás haciendo sentir muy mal Su. No he hecho nada para que me trates así.

Sonrío tristemente y empiezo a alejarme de ti sin apartar la mirada de tus ojos. Quiero explicarte que Jae solo me estaba dando un masaje en la espalda, ayer me hice daño ensayando pero no te lo dije para no preocuparte demasiado.

-Está bien… tu ganas Su… hemos terminado… -digo sonriendo con amargura cuando ya estoy en la puerta- cuando quieras escucharme me avisas…

Sin decir nada más salgo del salón para ir a ducharme. La espalda me duele demasiado y necesito relajarme un poco. Lleno la bañera de agua caliente, me desnudo y tumbo en la bañera. Solo ahora que nadie puede verme empiezo a llorar.

-Te amo… Kim JunSu… -sollozo aferrándome a mis rodillas con fuerza-.

Ahora no me importa hacerme más daño en la espalda, solo quiero llorar.

-Eres estúpido… Jung YunHo… -susurró antes de quedarme dormido, hundiéndome en la bañera, completamente solo-.

domingo 31 de enero de 2010

[Serial] Love in the ice -Segundo capítulo-


Se acerca el 4to CD y nos han pedido que, para ello, tratemos de abandonar nuestra imagen algo más aniñada y pasemos a enseñar a todo el mundo que ya tenemos 22 y 23 años, y que podemos ser algo más que niños. Que podemos llegar a ser hombres a los ojos de los demás, y de nuestras fans.

Para lograr todo esto, hemos cambiado de look y sobretodo, hemos pasado horas y horas en el gimnasio, logrando que nuestra musculatura cambie de manera demasiado rápida para nosotros. Puede que a simple vista, no se note… pero para nosotros, que pasamos las 24 horas de los 7 días de la semana juntos, es demasiado visible.

A penas sin darnos cuenta, las cosas empiezan a cambiar entre nosotros… no tan solo en el aspecto físico, sino también en la forma de tratarnos los unos a los otros. Es como si ahora nos diera hasta vergüenza abrazarnos o bromear. Quizá se deba al cansancio, sí…

Y no sé si es que estoy empezando a volverme loco o qué, pero estos cambios nos afectan a todos… Sin que os deis cuenta observo actuar, comportaros, relacionaros. Y he llegado a la conclusión de que, posiblemente, soy el único que empieza a sentirse de esta manera. ¿Se puede llegar a sentir algo distinto al cariño hacia otra persona? Y no me refiero hacia una chica… sino todo lo contrario…

Y cuando creo que nada puede ir peor, escucho como llaman la atención de Jae. La cuarta vez esta mañana… Suspiro realmente frustrado pues parece estar en su propio mundo y después continuamos con la práctica de aquella coreografía que, prácticamente, podría bailar durmiendo y todo.

Cuando creo que voy a morir de agotamiento, nos dicen que podemos retirarnos para volver a casa a descansar. Suspiramos aliviados mientras recogemos las cosas, vamos a por ropa limpia y vamos casi corriendo a las duchas. Da asco sentirse así, por lo que enseguida la zona donde estamos ahora, se llena de ruidos de agua, quedándonos totalmente en silencio pues ninguno tiene ganas de hablar.

-Ash… qué bien…-susurro cuando salgo de la ducha por fin, yendo a sentarme en uno de los bancos mientras me seco el pelo con una de las toallas que tengo a mano mientras, lentamente, voy pasando la mirada por los demás sin que se den cuenta de nada. Casi sin remedio, mi mirada se queda fija en lo que más notoriamente ha cambiado: el pecho.

Oh dios… no me había parado detenidamente a pensar en eso… y sin quererlo, me quedo totalmente abstraído de los demás cuando me quedo mirando a Jae. ¡¡Aish!! ¿Pero qué demonios estoy pensando? Ladeo la cabeza y termino de vestirme, dándome cuenta de que Jae ya no está y que los demás están prácticamente vestidos ya.

-Ya voy, ya voy.-digo mientras observo cómo me miran.- ¡Sé que soy lento, no hace falta que me lo repitáis!

Termino de vestirme y bajamos donde tenemos aparcado el coche, encontrándome a Jae dentro, acurrucado en el asiento del coche donde siempre se sienta. Suspiro al saber que tiene él las llaves, pues anteriormente me había llevado un susto al no encontrarlas en mi chaqueta. Inmediatamente, pongo el coche en marcha. De reojo veo como Jae se queda mirando por la ventanilla sin decir nada más, cosa que me extraña. ¿Fruto del cansancio? Sí, seguramente.

-Entonces solo tenemos que esperar a que nos traigan la cena, ¿no?-digo sonriendo algo cansado al llegar a casa, escuchando como nos pide que pongamos la mesa, pero paso y me voy a descansar un rato al estudio. ¿No somos cinco? Pues pueden apañárselas sin mí por un momento…

Escucho la voz de Jae, siguiéndome hasta que entro y él conmigo, cerrando la puerta y sentándose en la otra punta del sofá. Cuando me pregunta por qué me he ido de aquella manera, solo puedo contestarle quizá, de la manera más borde que se me puede pasar en aquellos momentos, sintiendo como me mira fijamente, pero es que estoy realmente cansado.

-No empieces Jae, están ellos tres para poner la mesa-digo mientras te miro fijamente a los ojos, quedándome sentado donde estoy pues no pienso acercarme demasiado a ti… por si acaso mis propios impulsos me traicionan…

Después solo escucho tu voz, diciéndome que puedo ser insoportable cuando quiero. Y te vas enfadado. Tan enfadado que me haces sonreír ligeramente. Porque sin saber exactamente ni porqué ni cuándo… creo que empiezas a gustarme de una manera no amistosa… pero nadie puede saber de esto, ¡¡no por Dios!!

A pesar de estar solo, ladeo la cabeza dos o tres veces, hasta que veo como se abre la puerta y vuelves a ser tú. Me avisas de que ya puedo ir a cenar y te vas sin decirme ni una sola palabra más. ¿Tan mal me he portado contigo? Creo que tengo que cambiar mi actitud para contigo… quizá esta no sea la forma correcta de tratarte. No si quiero llegar a ser algo más en un futuro… ¿¡Ser algo más!? Dios… YunHo, te has vuelto completamente loco…

Me siento en mi sitio y dejo que la cena transcurra tranquila, como siempre. Nadie habla más de la cuenta, empezando a notarse el cansancio en nosotros pues a pesar de no haber empezado todavía nada en serio, se nota que no podemos más… quizá alguno de nosotros caiga enfermo de verdad…

Sin darme cuenta de nada, la cena termina y me levanto de la mesa. Respondo a las buenas noches que nos da Jae y voy a la habitación para cambiarme de ropa, colocándome una simple camiseta de tirantes pues hace demasiado calor dentro de casa, y unos pantalones cortos de color oscuro.

Cuando todos están acostados, e intuyo que dormidos por la hora que es, me siento en la cama y me dejo caer de espaldas. Desvío ligeramente la vista hacia la única cama vacía de la habitación, allí donde duermes tú. Suspiro, tratando de no despertar a nadie y después me quedo pensando.

-Yah YunHo… estás demasiado paranoico contigo mismo…-susurró para mí mismo al verme pensando en ti una vez más, sin saber del todo porqué. Aunque no me disgusta… ¡¡pero sí me molesta!!-No puede ser, y lo sabes… aish…

Cansado de dar vueltas en la cama sin poder dormir, me levanto y vuelvo a la cocina, donde te encuentro lavando los platos. Puede que estés cansado y hecho polvo, pero no sé como lo haces que siempre tienes ánimos para terminar de recoger la cocina y fregar los cacharros… deberíamos poner un lavaplatos de una puñetera vez y ahorrarte trabajo…

Y sin que te des cuenta, me quedo a tu lado sin decir ni una palabra, hasta que te giras y me miras mientras continúo sonriéndote dulcemente, como siempre, en todo momento. Porque aunque intente estar enfadado contigo, no puedo… no me sale de ninguna de las maneras.

Cuando me preguntas si te voy a ayudar, asiento ligeramente con la cabeza mientras empiezo a secar lo que vas dejando a un lado de la fregadera. Tú sigues fregando mientras yo continuo secando los cacharros. Ninguno dice ni una sola palabra, y tanto silencio me incomoda. ¿Desde cuándo esto se ha vuelto así? Si te quedas tan callado, solo me darán ganas de besarte ahora que nadie nos ve; de llevarte conmigo a la cama y… De repente escucho un grito a mi lado, viendo como se te cae un plato al suelo.

-¿Qué te pasa?-pregunto mirándote mal pues nunca has dejado caer un plato al suelo de aquella manera, haciendo que en parte me preocupe por ti.

Me contestas chillando que no pasa nada, pero luego te cortas el dedo con los trozos rotos del plato. Al ver cómo te lames el dedo, tengo que apartar la vista. Por favor, me volveré totalmente loco si sigues haciendo eso… ¿me estás provocando, Jaejoong? ¡Lo estás consiguiendo! Antes de hacer nada de lo que me pueda llegar a arrepentir (si es que pudiera arrepentirme, claro…), me agacho para recoger los trozos del plato roto, tirándolos a la basura y fregándolo todo bien. Tenemos la maldita costumbre de ir descalzos por casa, sin calcetines, y podríamos cortarnos los pies. Poco después, escucho como vuelves a chillar. ¿Qué te pasa?

Cuando me quiero acercar a ti, te has sentado encima de la encimera, mirándote el dedo donde te has hecho aquel corte. Sin que te des cuenta, me coloco delante de ti, justamente entre tus piernas y cojo el dedo. Lo miro detenidamente y después empiezo a lamerlo por los lados, para limpiarle bien la sangre…aunque en realidad, no sea eso en lo que esté pensando pues mi mente empieza a ser perversa cuando estoy contigo y me dejo llevar…

Tiro de ti con una sonrisa, obligándote a bajar y vamos al baño, donde te siento y te curo aquel corte, colocándote una tirita después. Eres tan patoso, Jae. Solo me dan ganas de protegerte más y más. Después de eso, me quito la camiseta y la dejo tirada por ahí, sin importarme nada. Después oigo como me preguntas qué hago, sintiendo tu fija mirada sobre mí. ¿Tan cambiado estoy?

-Voy a ducharme…-digo mientras te sonrío ligeramente, sin querer pensar en otras cosas pues seguramente, acabaría pidiéndote que te duches conmigo… y… ¡a saber qué cosas terminaríamos haciendo! Cuando me quiero dar cuenta, estás totalmente delante de mí y sin camiseta. ¿Qué demonios haces? ¿Qué quieres de mí? No me provoques más, Jae…

Cuando me quiero dar cuenta, te tengo casi pegado a mí, ¡¡con nuestros labios casi rozándose!! ¿A dónde vamos a llegar? Y sin apenas darme cuenta, veo como te vas corriendo del baño. Ahora que estoy solo en el baño, pienso… y llego a la conclusión de que me hubiera gustado besar esos labios, acariciar esa espalda tan ancha que tienes… y hacerte mío en el baño, sin importarme si los más pequeños nos escuchan. He querido negármelo a mí mismo desde que he empezado a fijarme en ti, pero qué demonios. No tengo por qué hacerlo…

Me ducho sin pensar en nada, o al menos intentándolo, y al salir de la ducha me vuelvo a poner el pijama, recojo un poco el baño y camino casi con parsimonia a la habitación. Antes de entrar, me quedo con la mano en el pomo. ¿Qué pasaría si te dijera lo que siento, Jae? ¿Va a ser todo igual? No… no lo creo… aunque lo único que tengo claro es que empiezas a ser diferente de los demás, y voy a averiguar si tú también te sientes igual que yo.
By Kelyh

jueves 3 de diciembre de 2009

[Serial] Love in the ice -Primer capítulo-


Últimamente todos estamos demasiado cansados. Los ensayos del tour nos dejan destrozados y sin fuerzas para nada. Ahora ninguno sale a beber o bailar. Simplemente vamos de la cama al estudio y los escenarios para practicar las coreografías.

Paso demasiadas horas con los chicos, me siento muy raro cuando estoy con ellos. Mi cuerpo está cambiando también. Los cinco estamos mucho más fuertes que antes, para sacar el álbum y los mv’s tuvimos que pasar muchas horas en el gimnasio pero no me refiero a eso, nuestro aspecto es muy diferente pero a mí me está pasando algo mucho más grave. Estoy cambiando de verdad.

Sacudo un poco la cabeza hacia ambos lados cuando el coreógrafo me llama la atención. Creo que es la cuarta vez que me pierdo de los pasos por estar pensando en mis cosas. Me disculpo una vez más y sigo ensayando con los demás, concentrándome ahora en lo que estamos haciendo que para nadie se enfade conmigo.

Cuando termina el ensayo y nos dejan marchan vamos todos directos al camerino para buscar ropa limpia y poder ducharnos bien pronto. Estamos sudados y pegajosos. Como odio sentirme tan sucio. Rápidamente me desnudo y voy corriendo hacia las duchas, dejando que el agua recorra todo mi cuerpo, comenzando a lavarme el pelo después.

-Mucho mejor… -susurró para mi mismo cuando salgo de la ducha-.

Empiezo a secarme tranquilamente mientras me miro al espejo, que bonitos son mis tatuajes. Sonrío de medio lado al darme cuenta de lo que estoy pensando. Si Heechul me escuchara ahora seguro que se metería conmigo por lo que estoy pensando.

Cuando finalmente termino de secarme me visto y arreglo un poco el pelo, viendo hacia atrás para comprobar si los demás han terminado.

-Sois muy lentos chicos… -digo sonriendo pues todavía tienen que secarse el pelo todos-.

Me siento en uno de los bancos a esperar que estén totalmente listos para marcharnos a casa. Cuando lleguemos cenaremos un poco e iremos directos a las camas, todos estamos muy cansados y lo único que queremos ahora es poder dormir un poco. Sin darme cuenta empiezo a recorrer el pecho de todos con la mirada. Que mala costumbre tienen, eso de secarse el pelo medio desnudos no está bien, nada bien. Muevo la cabeza repetidas veces al darme cuenta de lo que estoy mirando y pensando.

-Chicos, voy saliendo, os espero abajo… -susurró antes de salir corriendo de allí-.
Cuando llego al parking saco las llaves del coche y entro dentro, es una suerte que las haya cogido de la chaqueta de YunHo antes de salir corriendo, no tengo ganas de estar sentado en el suelo con lo cansado que estoy.

-Te estás volviendo completamente loco Jaejoong… -susurró para mi mismo mientras me voy hundiendo en el asiento del coche-.

Me alegro de haber venido hoy con uno de nuestros coches, es mucho más cómodo que la camioneta que nos pone la empresa. Me quedo allí sentado mientras sigo esperando que lleguen todos para ir hacia casa. Hoy no tengo ganas de cocinar, saco el móvil y llamo por teléfono para que nos lleven la comida a casa, como siempre pido una ración de más pues Changmin come por dos. Empiezo a impacientarme cuando al fin llegan y entran todos en el coche. Sonrío y le paso las llaves a YunHo para que conduzca él. Me acomodo bien en el asiento del copiloto y me quedo mirando por la ventanilla todo el camino, pensando simplemente que es lo que me está ocurriendo ahora.

-He pedido la comida por teléfono, en diez minutos estará aquí… -les digo a todos cuando llegamos al departamento y subimos arriba-.

Sonrío al ver como se emociona Changmin ante la idea de poder comer enseguida. Miro a los cuatro y les pido que por favor hagan algo, que al menos pongan ellos la mesa por un día. Todos asienten con la cabeza menos YunHo que se marcha hacia el estudio.

-¿YunHo? –susurró siguiéndolo, entrando con él, viéndolo fijamente a los ojos- ¿Por qué te vas así?

Me ha hecho enfadar, si hay algo que no soporto es que alguien me deje con la palabra en la boca o no me haga caso cuando digo algo. Y él, YunHo, tiene esa maldita costumbre. Me siento en el sofá que tenemos allí, viéndolo fijamente mientras espero una respuesta por su parte.

-No empieces Jae, están ellos tres para poner la mesa –dices mirándome a los ojos directamente cuando te sientas en la otra punta del sofá-.

-Eres realmente insoportable cuando quieres YunHo –digo enfadado cuando me levanto y me marcho de allí, me revienta cuando se pone así-.

Por suerte cuando vuelvo al salón la mesa está perfectamente puesta, les sonrió contento a los tres y voy a sentarme al sofá durante unos minutos. Cuando no hace ni cinco minutos que estoy allí sentado llaman al timbre y como es normal Changmin sale corriendo hacia la puerta, por otra cosa no se moverá el pequeño pero por comida hace lo que sea. Cuando entre los cuatro hemos puesto todo en los platos decido ir a buscar a YunHo. Respiro profundamente y entro en el estudio para avisarlo de que vamos a cenar. Sin siquiera mirarlo vuelvo al comedor y me siento en mi lugar.

-Buen provecho –digo sonriendo mientras todos empezamos a cenar-.

Se nota demasiado que estamos hambrientos y totalmente agotados, espero que la gira empiece y termine pronto o alguno va a caer enfermo.

Cuando terminamos de comer decido quitar la mesa yo ya que ellos la han puesto, les sonrío y después de desearles buenas noches a todos empiezo a recoger todo.

-Ahora toca lavar… -susurró pesadamente, estoy demasiado cansado pero no puedo dejar todo hecho un asco-.

Voy a la habitación para cambiarme de ropa y directamente me pongo el pijama, unos shorts negros y una camiseta de tirantes bien pegada al cuerpo. Sonrío y vuelvo a la cocina para empezar a lavar todo lo que hemos ensuciado. Decididamente tenemos que comprar un lavaplatos ya.

Cuando me doy la vuelta me encuentro con YunHo a mi lado, sonriéndome dulcemente como siempre, estos cambios de humor en él me van a volver completamente loco.

-¿Me ayudaras? –digo viéndolo a los ojos mientras sigo lavando platos-.

Te miro unos segundos más y solo asientes con la cabeza mientras empiezas a secar todo lo que yo voy lavando. Continúo estando un poco enfadado contigo pero para que lo voy a negar, tu ayuda me viene perfecta pues lo único que quiero es terminar pronto e irme a dormir. Solo pienso en tirarme en la cama y que tu estés conmigo, que me abraces y me beses y luego…

-¡¡NO!! –chillo dejando caer un plato al suelo cuando me doy cuenta de lo que estaba pensando-.

-¿Qué te pasa? –dices mirándome mal cuando ves el plato roto en el suelo-.

-¡¡NADA!! –chillo arrodillándome rápido para recoger aquel desastre, cortándome el dedo- auh…

En un acto reflejo me llevo el dedo a la boca para intentar que deje de sangrar. Me levanto y dejo todo por el suelo mientras te miro de reojo. Te has acercado y has recogido los trozos de plato que había por el suelo, fregando para que no quedara ningún trocito pequeño y nos cortáramos si veníamos descalzos a la cocina. Continuo chupándome el dedo mientras te miro fijamente ahora, estas mucho más fuerte YunHo, esa camiseta tan pegada al cuerpo te queda demasiado bien, estas muy sexy, demasiado. Me muerdo el dedo con fuerza para dejar de pensar aquello, dejando escapar un pequeño chillido pues me he hecho más daño.

-Perdón… -susurró avergonzado por como he chillado-.

Me siento encima la encimera y me miro el dedo por todos los lados posibles, sonriendo tristemente. Cuando levanto la cabeza estas delante mío, te has colocado entre mis piernas y me coges el dedo, lamiendo los rastros de sangre que quedan por el. Cuando haces eso no puedo evitar sonrojarme ligeramente, estremeciéndome de arriba abajo.

-YunHo… -susurró muy bajito, dudando incluso que hayas podido escucharme-.

Me sonríes y tiras de mi brazo hacia el baño donde me curas el dedo sin decirme nada, colocándole una pequeña tirita para que no roce nada con el corte y me haga más daño. Sabes que soy muy patoso, siempre me cuidas, gracias YunHo. Veo como te quitas la camiseta sin decir nada y demasiadas cosas empiezan a pasar por mi cabeza. ¿Te acercaras a mí y me besaras? Si, hazlo YunHo.

-¿Qué… haces? –susurró viendo fijamente tu torso desnudo, realmente tu cuerpo ha
cambiado mucho, me gustas ahora-.

-Me voy a duchar… -susurras viéndome a los ojos, sonriendo ligeramente-.

¿Qué estas pensando YunHo? Quiero que me beses, quiero… ducharme contigo. Sin pensar
lo que estoy haciendo me quito la camiseta también y me acerco a ti sin decir absolutamente nada. Cuando estoy casi pegado a tu cuerpo te miro fijamente a los ojos, viendo en ellos que no entiendes nada de lo que estoy haciendo, me miras raro. Sí, me he vuelto raro.

Cuando reacciono estoy a punto de rozar tus labios, abro mucho los ojos al darme cuenta de que eres tú, cojo la camiseta y salgo corriendo del baño.

-Estás loco Jaejoong… estás loco… -susurró para mi mismo cuando me meto en la cama-.

Me tapo con las sabanas hasta la cabeza mientras me voy encogiendo tanto como puedo, aferrándome a mis rodillas. Seguro que ahora no volverás a tratarme como siempre, claro, he estado a punto de besarte. Definitivamente me estoy volviendo completamente loco. Te deseo YunHo, ahora lo entiendo todo, te deseo como nunca he deseado a nadie.

-Estoy acabado… -susurró imperceptiblemente pues no quiero despertar a los demás-.

Hasta ahora he intentado negármelo a mí mismo, no quería hacerlo pero ahora ya no tengo otra opción, me gustas y no hay vuelta atrás. Durante los últimos días te miraba mientras nos duchábamos, cuando ensayábamos, cuando comíamos, incluso cuando dormías pero intentaba pensar que era porque me preocupabas, porque eres el líder y tienes todavía más trabajo que nosotros. Pero no, todo era una burda mentira para engañarme a mí mismo.

Hasta ahora he podido disimular, he podido evitar que te des cuenta de cómo te miro pero, ¿y ahora qué? Tienes que haber notado como te he mirado, como he querido ducharme contigo, besarte. Si, quería besarte y que me besaras, que me hicieras de todo y más en la ducha mientras los pequeños dormían.

-Estás loco, deja de pensar… -me digo a mi mismo mientras me hundo más bajo las sabanas-.

Cierro los ojos con fuerza mientras intento dejar la mente en blanco para no pensar en nada más, no pensar en ti ni en cuanto deseo tu cuerpo, como te deseo a ti.
Lentamente me voy quedando dormido, esperando que mañana despierte y todo esto haya sido solo un sueño y tú no te hayas dado cuenta de nada. Por favor, que solo sea un sueño.
By Tey
 

Blog Template by YummyLolly.com - Header Image by Aussiegall